Empieza con poco tiempo
Prueba uno o dos minutos para guardar bloques. Mirad juntos el agua y explica: cuando llegue abajo, guardamos los bloques y buscamos un libro. Repite la misma explicación la próxima vez.
Ofrece una elección pequeña
Deja elegir el mundo o el nombre de la actividad. El adulto decide la duración. El temporizador acompaña tu explicación, pero no sustituye tu ayuda ni resuelve por sí solo los desacuerdos.
Ayuda al terminar
Quédate cerca cuando llegue el final. Reconoce la emoción si cuesta parar y ayuda con la primera acción de la siguiente actividad. Ajusta el tiempo a tu hijo: es una herramienta flexible.
